Arcón de las tres llaves

“Arcones de tres llaves” o el Archivo de las actas de las Juntas de Cantabria

Conocemos la existencia en nuestra Comunidad de, al menos, dos arcones de este tipo y utilidad: uno de ellos apareció en el viejo desván del antiguo Ayuntamiento de Comillas.

El Arca de la Alianza, que se conoce bajo otra veintena de nombres, contenía las tablas de la Ley que, según el libro del Éxodo, había entregado Jahveh a Moisés; tablas grabadas sobre piedra que le fueron entregadas al profeta en el monte Sinaí. También guardaba la vara florida de Aarón, hermano de Moisés….

Ya fuera Arca del Testimonio, del Convenio, del Pacto o de Jahveh, el hecho de su existencia la colocaba en principio en el Tabernáculo y luego, más tarde, en el templo de Jerusalén que edificó el rey Salomón. Había sido fabricada con madera de acacia. Haz también un arca de madera (Dt.10.2) y en oro el propiciatorio. Harás un propiciatorio de oro puro, de dos codos y medio de largo y un codo y medio de ancho (Éx.25.17)

Esta indefinición no sólo de su propia existencia- para los dudosos- sino de la ubicación en un lugar determinado y su traslado posterior a otro sitio, nos lleva de forma directa a otro tipo de Arca (o arcón) en cometidos similares: el archivo y conservación de documentos de toda suerte. 

Pero vayamos a lo que importa que no es otra cosa que referirnos a tiempos más recientes. A partir de una Pragmática instaurada por los Reyes Católicos en el año 1500 por la que se obligaba a los Ayuntamientos de villas y ciudades a conservar y preservar las actas, comunicaciones de cualquier tipo con interés de trascendencia para los intereses de los administrados, etc., aquellos se vieron en la necesidad de construir estas arcas. Y debían cerrarse con tres llaves que obligatoriamente tenían que estar en poder del Alcalde, el Regidor y el Escribano. Y para la consulta, expedición de otros documentos o archivo de los mismos, debían concurrir los tres responsables citados de forma presencial.

También finalmente atienden a la existencia de Archivos para la Asamblea “en que se custodian las reales Cédulas, Órdenes y Privilegios”, libros de acuerdos y de cuentas, copia de las Ordenanzas y cuaderno de vecindario y otro archivo de cada Junta de Departamento, controlándose cada llave por cada uno de los tresclaveros”. “Las Juntas de Puente San Miguel y el origen de la Provincia de Cantabria.- Rogelio Pérez Bustamante. 1981.

Conocemos la existencia en nuestra Comunidad de, al menos, dos arcones de este tipo y utilidad: uno de ellos apareció en el viejo desván del antiguo Ayuntamiento de Comillas. Allí está expuesto a la observación de cuantos lo deseen. En el año 2007, un grupo de antiguas alumnas del taller de recuperación del patrimonio histórico de la Villa de los Arzobispos localizaron este valioso mueble bajo un ingente montón de papelostros de todo tipo. También tiene tres cerraduras pero, según nos indican, no aparecieron las llaves. No creemos que tuvieran mucha dificultad para abrir y levantar la tapa o propiciatorio. Según se publicó en su día, entre los documentos allí conservados, había uno que databa del año 1638.

Otro arcón, éste construido en madera de roble y bastante bien conservado, es el localizado en el municipio de Reocín. Actualmente está bajo los auspicios del párroco de Villapresente. En el interior de su tapa tiene una referencia impresa a máquina que reza así: Este arcón ha estado guardado en la ermita de Nuestra Señora de la Guarda en Villapresente. Sirvió de archivo de las Actas de las Juntas Generales de la provincia de Cantabria que se celebraron en Puente San Miguel desde 1645 a 1815 y en él permanecieron hasta 1881. Javier Ortiz Real.

Hemos de puntualizar que ese texto que aquí se exhibe no es, en rigor, literalmente igual al que aparece en el libro y autor citados, aunque la esencia es la misma. Que el arcón servía a esos menesteres y fue trasladado a la ermita de la Guarda, de la que no salió hacia Santillana por más que así se decidiera en la última Junta de los Nueve Valles, contra el criterio del representante de Reocín.

Siguiendo con nuestras pesquisas ante la curiosidad de estos arcones de tres llaves, repasamos el libro “Las Juntas de Puente San Miguel en las fuentes literarias de Cantabria”, escrito por Rogelio Pérez Bustamante y Enrique San Miguel Pérez. En su página 92 (edición de 1990) se refiere al contenido de este arcón y la causa de su ubicación: y concluyen (las Actas que en él se contenían) en 30 de abril de 1815, en cuya fecha se acordó que, atendiendo al estado ruinoso de la casa de Provincia de Puente San Miguel y, no obstante la protesta del Diputado de Reocín, se vendiesen los materiales de aquélla y que en lo sucesivo se celebrasen las sesiones en Santillana, a donde debía trasladarse el archivo, no habiéndose cumplido esto último…

El propio Rogelio Pérez Bustamante lo transcribe en “El libro de Acuerdos de la Junta de Cantabria 1779-1815”, editado por el Ayuntamiento del Real Valle de Reocín en 1992; hace referencia al archivo en el que se conservaba este libro basándose en el criterio de González Camino: del Archivo de los Nueve Valles que estaba en la casa consistorial, este libro pasó a la capilla del Guarda(sic) de Villapresente…

Interpretamos que un error de transcripción llevó a escribir “la capilla del Guarda” por la capilla de Nuestra Señora de la Guarda….

Sea como fuere, todo parece indicar que tal arca o arcón de las tres llaves está actualmente (repetimos) bajo la protección y cuidado del párroco de Villapresente. Y no nos parece descabellado pensar que se trata del mismo arcón al que se refieren los textos citados, aunque existe la teoría de que hubo otro similar que desapareció en malhadado día, lo que dio origen a un nuevo traslado a lugar más seguro.

Finalmente podemos decir que el arcón de Comillas se exhibe en lugar preminente, visitable por todos debidamente vigilado a salvo de depredadores; en cuanto al de Reocín, somos de la opinión que podría ser objeto de trato y evidencia similar. Añadamos que estas elucubraciones vienen inspiradas por la visita que últimamente hicimos a ambos arcones.

Manuel BARTOLOMÉ GARCÍA